La Resurrección de Israel

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La Biblia nos enseña que hay dos tipos diferentes de resurrección. Uno de los tipos es la resurrección personal para cada ser humano. Encontramos un ejemplo de esto en Daniel 12:2 “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”. La otra resurrección es nacional — la resurrección de una nación. Y solamente hay una nación a la cual la Biblia promete tal evento: Israel.

Vemos esto en Ezequiel 37:1-14 en el valle de los huesos secos. Esta es una imagen profética de lo que está sucediendo ahora. Mientras que la resurrección personal sucederá en “un abrir y cerrar de ojos” (1 Corintios 15:52), la resurrección nacional de Israel ha empezado a llevarse a cabo por hace ya varias generaciones.

En el pasaje de Ezequiel la resurrección de Israel tiene lugar en medio de destrucción y desolación. Este fue el resultado de la dispersión de Israel entre las naciones, muchas atrocidades y matanzas contra el pueblo judío culminando en el más terrible de todos, el Holocausto.

Los años 1939-1945 podrían resumirse particularmente para el pueblo judío como el valle de la muerte y destrucción. Sin embargo, el profeta Oseas prometió que el valle de los problemas se convertiría en una puerta de esperanza (Oseas 2:15).

Y así, de este valle de desolación, vemos cómo ocurre un extraordinario milagro: los huesos se juntan, los tendones unen los músculos al hueso, la carne sube sobre los huesos, la piel los cubre y finalmente el soplo (ruach = espíritu, viento, aliento) trae vida y vigor a esta gente reensamblada.

Este es el proceso para la resurrección moderna de Israel retratada en la profecía de Ezequiel:

  1. Los huesos se reagrupan. La unión de los huesos se encuentra encabezando el proceso de la resurrección de Israel. Estos son los huesos de la aliyá; el pueblo judío se reúne desde su dispersión y desolación de los siglos y se unen a la casa y al Estado de Israel.
  2. Los tendones de la fuerza. Simultáneamente a esto se encuentra el fortalecimiento de los huesos unidos para que, como muchos líderes israelíes han dicho acerca del Holocausto, se diga “¡Nunca más!”. Si hay una lección que el pueblo judío ha aprendido del Holocausto es que no podemos confiar en la comunidad internacional para nuestra salvación o seguridad. Los profetas están de acuerdo con esto:
    • ”Y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre”. Miqueas 4:7
    • ”Entonces acamparé alrededor de mi casa como un guarda, para que ninguno vaya ni venga, y no pasará más sobre ellos el opresor; porque ahora miraré con mis ojos”. Zacarías 9:8
    • ”Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán destruidos”. Miqueas 5:9

    Estos son los tendones de la fuerza, que juntan músculo con hueso, dando como resultado una nación fuerte.

  3. La carne del crecimiento y desarrollo. Con cientos de miles de refugiados judíos y exiliados entrando a la vez, se requiere un programa de construcción masiva para poder atender a los recién llegados. Milagrosamente, Israel ha logrado albergar, alimentar, transportar y dar empleo a grandes volúmenes de personas en un muy corto periodo de tiempo.

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    Jaffa Street, Jerusalem By Navot Miller CC BY-SA 3.0
    Jaffa Street, Jerusalem

    Navot Miller CC BY-SA 3.0

    Fue necesaria la reconstrucción de la infraestructura de redes eléctricas, de agua, comunicaciones, alcantarillado y de carreteras. Esto implicó la reconstrucción de sus antiguas ciudades como Acre, Arad, Asdod, Ascalón, Beerseba, Beir She’an, Eliat, Jerusalén y muchas más.En sus primeros 25 años como Estado de Israel se construyeron 680,000 viviendas (70 por ciento del stock de la nación) — el más alto porcentaje en el mundo. La reforestación, agricultura y riego se han convertido en proyectos masivos:

    • ”Tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová.” Jeremías 31:28 ų”Y haré volver a los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.” Jeremías 33:7
  4. La piel del reconocimiento. La piel es esa cubierta especial que marca al individuo para su identificación y reconocimiento. Una de las últimas etapas en la resurrección de Israel está comenzando a suceder ahora. Esta etapa es el reconocimiento de quiénes son estas personas ante los ojos del Dios de Israel. El reconocimiento cristiano de Israel está sucediendo y creciendo. El reconocimiento mundial viene:
    • “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros”. Zacarías 8:23

    El tercer y más emocionante tipo de reconocimiento será el auto-reconocimiento — el pueblo entero de Israel entendiendo plenamente quiénes son en Dios y cuál es su papel entre las naciones.

  5. El soplo de Dios. Todo lo anterior es evidencia de que esto vendrá — el más grande derramamiento del Espíritu Santo que el mundo haya visto sobre el pueblo de Israel. El pueblo entero de Israel va a tomar vida cuando el Dios de Israel sople su aliento y su Espíritu sobre ellos.Esto consumará la resurrección moderna de Israel. El primer paso, que continúa hasta este día, para dirigir a Israel hacia esa gran consumación, son los huesos de la reunificación: la aliyá. Sigamos apoyándola.