El Estudio de Ezequiel 36

1947

El Exilio y la restauración de el pueblo Judio

El regreso del pueblo Judío a la patria de la que fueron desterrados hace casi 2.000 años es uno de los más grandes milagros de todo el tiempo. Tan asombroso como el hecho de que los profetas Hebreos predicaron este regreso hace más de 3.000 años.

Dios mismo está llevando al pueblo Judío a Israel desde todas partes del mundo, en cumplimiento de numerosos profecías Bíblicas. Muchas de esas profecías se refieren específicamente a “la tierra del norte”. Esto se entiende mayormente como referencia a las tierras de la antigua Unión Soviética, dado que Moscú, la antigua capital de la Unión Soviética, está ubicada al norte de Jerusalén.

Esta reunión de la tierra del norte y de todos los países donde el pueblo Judío ha sido dispersado se conoce como el aliyah, una palabra Hebrea que significa “subir” o “ascender” . Cuando el pueblo Judío emigra a Israel, ellos “emprenden su aliyah”, porque ellos ascienden a la tierra que Dios les dio. El conocimiento de las profecías Bíblicas provee una mayor comprensión de los propósitos de Dios para el pueblo Judío y de los tiempos en que vivimos – los días precedentes a la llegada del Mesías de Israel.

Los Israelitas fueron desterrados de su patria como resultado de su desobediencia, pero muchos pasajes de
las Escrituras Hebreas (conocidas por los Cristianos como el Antiguo Testamento), registran la promesa de Dios de hacer regresar a Su pueblo desde las naciones y establecerlos en su propia tierra.