CONSIDERANDO LA DECLARACIÓN BALFOUR

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Por más de dos siglos, hasta la Declaración Balfour, se desarrolló una amplia visión en la Iglesia Evangélica en Gran Bretaña a favor de la restauración de Israel a su Tierra Prometida. Esta revelación, y las oraciones que la acompañaron, resultaron en un llamado de Dios a Inglaterra para que fuese el facilitador principal en algo muy cercano a Su corazón. Sin embargo, desde poco después del comienzo de la dominación Británica sobre Tierra Santa al final de la Primera Guerra Mundial, nuestra nación empezó a renegar la Declaración Balfour y dimos la espalda al pueblo Judío.

Hacia Jerusalén – ¡la mano del Señor revelada!

El 31 de octubre de 1917, una ofensiva alrededor de Beerseba por las tropas aliadas bajo el General Allenby fue incapaz de romper las defensas del ejército turco en la franja costera hacia Gaza y hubo una desesperada escasez de agua para los muchos caballos.

La clave de la batalla fue una carga de la Cuarta Brigada de Caballería Ligera de Australia, que rompió las líneas turcas para tomar Beerseba, con suministro de agua. Esto abrió el camino para que los aliados presionasen adelante hacia Jerusalén y finalmente a Damasco, poniendo fin a 400 años de dominación islámica sobre la Tierra Santa.

Esta batalla ocurrió el mismo día (31 de octubre de 1917) que Lord Balfour, secretario de relaciones exteriores de Gran Bretaña, firmó la Declaración Balfour, que fue emitida el 2 de Noviembre de 1917.

Dos amigos y el caso de una patria para el pueblo Judío.

Lord Balfour fue influenciado por su educación en un hogar cristiano en Escocia donde ‘la creencia en la Segundo Venida de Yeshua y el precedente regreso de los judíos a Palestina’ eran parte de sus convicciones (ver Isaías 11:12 y 43: 5-6).

Lord Balfour se reunió con Chaim Weizmann en Manchester en 1906. Este último creció en una gran familia Judía en Bielorrusia y estudió bioquímica en Alemania antes de trasladarse a Manchester. Se convirtió en un líder del movimiento sionista en Gran Bretaña.

Durante la Primera Guerra Mundial desarrolló un ingrediente químico importante para la pólvora, que lo llevó a la atención del gobierno británico y Lord Balfour, con quien ya tenía amistad. La Declaración Balfour dice:

“El gobierno de su majestad ve con beneplácito el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará todo lo posible por facilitar el logro de este objetivo, entendiéndose claramente que no se hará nada que pueda perjudicar a los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina, o los derechos y el estatus político de los judíos en cualquier otro país”.

La Declaración Balfour se incorporó al derecho internacional en la Declaración de San Remo de 1920 y en el artículo 22 del Pacto de la Sociedad de Naciones. Este fue un factor crucial en el evento decisivo del renacimiento de Israel, la decisión de la ONU de dividir Palestina y permitir la existencia del Estado de Israel.

En octubre y noviembre de 1947 el Instituto Bíblico de Gales fue instruido a orar por los Judíos.

Citando el libro “Rees Howells Intercesor” página 244:

“Declaramos que por su pacto con Abraham hace 4.000 años, Dios llevaría a su pueblo a su Tierra, y Palestina debería volver a ser un Estado judío” … la oración se concentró en el próximo voto de la ONU. En la primera ronda la partición de Palestina no había sido realizada. El Instituto volvió a una oración aún más intensa, durante la cual vieron por fe “los ángeles de Dios influenciando a las Naciones Unidas a trabajar a favor del pueblo de Dios, y tuvieron la certeza de la victoria”.

La Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de la partición de Palestina por 33 votos contra 13 y 10 abstenciones que condujeron a la declaración del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948 por David Ben Gurion.

Un llamado a la oración por Ebenezer Operación Éxodo

Fuimos convocados en julio de 2011 como un cuerpo de oración, a identificarnos con el 73° aniversario de la Conferencia de Evian celebrada en julio de 1938.

Ebenezer se sintió atraído no sólo por nuestros fracasos nacionales en Evian, sino por la historia de nuestras principales transgresiones durante el período del Mandato Británico entre 1918 y 1948. A partir de julio de 2011 nos hemos vuelto cada vez más abiertos al Señor, humillándonos y confesando estos pecados nacionales, así como lo hizo Daniel (Daniel capítulo 9).

Actualmente estamos buscando la guía del Espíritu Santo en oración para romper el engaño del adversario en la campaña internacional para deslegitimar a Israel y desheredarla de su Tierra Prometida. Rogamos fervientemente a nuestro Gobierno, Iglesia y Militares, que acepten plenamente la preservación de los derechos de la Declaración Balfour.

Acudimos al Señor para que en este año el gobierno Británico pida disculpas a Israel y al pueblo Judío por violar los términos del Mandato Británico y por la manera en la que dimos la espalda al pueblo Judío, agravando su conflicto y situación.

PALABRAS CLAVE
Aliyá es el término para designar la inmigración del pueblo judío en la diáspora a la Tierra de Israel. La palabra en hebreo significa ascender y también es definida como “subiendo” – progresando hacia Jerusalén.

Olim significa inmigrantes en Israel – son los que hacen aliyá. En el singular, un inmigrante
masculino se llama olé y una inmigrante femenina se llama olá. Los potenciales olim son los que nuestros equipos contactan y animan a hacer aliyá.